Las Letanías de Satán
¡Oh ángel sabio y bello que no fuiste alabado
Dios que por infortunio te viste traicionado!
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Príncipe del destierro con quien se ha sido injusto
Y que venciendo siempre, te alzas más augusto.
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Tú, que conoces las cosas subterráneas
¡Oh gran curandero de angustias momentáneas!
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Tú, que hasta a leprosos y parias
Enseñas por amor el gusto al paraíso.
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
¡Oh tu, que aun en la muerte
Engendras esperanza cual loca delirante!
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Tú, que alargas la mano y ocultas precipicios
Al errante sonámbulo sobre los edificios.
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Tú, que de las rameras el corazón halagas
El culto al harapo y el amor a las llagas.
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Tú, bastón de exiliados, luz de los inventores
Confesor de ahorcados y conspiradores.
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
Padre adoptivo de los que en su ciego enfado
Del paraíso el padre eterno hubo expulsado.
¡Oh Satán ten piedad de mi larga miseria!
_C. Baudelaire_

Canción de la torre más alta
Que venga, que venga ya
el tiempo de estar efusivo
Fui tan paciente
que olvide para siempre
miedo y sufrimiento,
a los cielos se han ido
y la sed enferma
ennegrece mis venas.
Que venga, que venga ya
el tiempo de estar efusivo
Igual que la pradera
entregada al olvido
grandiosa florecida,
de inciensos violetas
bajo el repiqueteo feroz
de las moscas mugrientas
Que venga, que venga ya
el tiempo de estar efusivo.
_A. Rimbaud_
Pétalos de Navaja
Cenizas son los ojos
que han llamado a la muerte
de la mujer que dice
que sus besos son puñales
Rejas de prision son sus negras venas
por las que anduvo mi amor
Gris es el recuerdo dulce y tortuoso
de los riscos crueles de su voluntad
Pero triste era su pelo
la noche que me hundio la navaja mas larga
en el corazon
Ya no tengo esclavos a sus ojos negros
y ella se llevo los mios
a su sangre eterna
donde nace el amor.
_Javier Corcobado_

Sólo
Desde mi momento más temprano
no he sido como otros fueron,
no he percibido como otros vieron,
no pude extraer del mismo arroyo mi placer,
ni de la misma fuente ha brotado mi consuelo.
No he logrado hacer vibrar mi corazón al mismo tono
y si algo he amado, lo he amado solo.
Entonces en mi infancia,
en el albor de una vida tormentosa,
del crisol del bien y el mal,
de su raíz misma,
surgió el misterio que hoy me abisma.
Desde el veneno o el vado
desde el rojo acantilado
desde el sol que me envolvía
en otoño con su patina bruñida
desde el rayo electrizante
que me rozo seco y razante
desde el trueno y la tormenta
y la nube cenicienta
que en el cielo transparente
formo un demonio en mi mente.
_Edgar Allan Poe_

Elegía Nocturna
Te presto mi boca para que digas algo,
te presto mi oído para que escuches,
los cantos invisibles.
Te presto mi cuerpo
para que aúlles mis deseos,
algún día te he soñado,
princesa de las profundidades.
Quisiera arrancar las raíces que te atan
plantarlas bajo mis plantas,
arrebatarte de tus columpios sin viento,
de tu risa sin gravedad,
de tus recuerdos sin nostalgias.
¿Algún día podrás decirme algo?
-Francisco Jaymes

Vida y Muerte
Es la muerte del frió mas profundo,
hasta donde el sol aplasta,
lo esbelto de los cañaverales.
Dice el doctor que no existe el tiempo
entre la vida y la muerte,
porque no hay novia del amor.
¿Será la muerte fría para conservar
una vida imperecedera de belleza o agonía?
Vida y muerte son lesbianas.
-Javier Corcovado
Noches y días perdidos
Camino entre fetos de poemas inconcebidos,
seres raros invocan mi nombre,
extrañas aves se derrumban en la tierra.
Y yo rió,
me arranco de mi mismo,
soy el trashumante.
Mi sexo se inflama en las madrugadas,
de los equinoccios y los solsticios.
Noches y días perdidos.
Camino entre rostros sonámbulos,
duermo desnudo hasta los huesos,
los gatos aúllan el silencio,
y los perros anuncian los patíbulos
de los condenados a morir de hastió.
-Francisco Jaymes

¡Ha sido recuperada!
¿Qué? La eternidad,
es el sol mezclado con el mar.
Alma mia eterna,
cumple tu promesa
a despecho de la noche solitaria
y el día ardiente.
¡Te deshaces por lo tanto
de los sufragios humanos,
de los arrebatos comunes!
Vuelas según…
–Jamás la esperanza
nada nacerá,
ciencia y paciencia,
el suplicio es seguro.
No más días siguientes,
brasas de satén
el ardor de ustedes
es el deber.
¡Ha sido recuperada!
¿Qué? La eternidad,
es el sol mezclado con el mar.
-Arthur Rimbaud

Piensas que no sé
¡Piensas que no sé eso!
Tu poesía es tan obsesiva,
me gustan mis locos fríos.
El hotel abandonado
flores,
suciedad en sus paredes,
el laberinto de entrañas,
se mueve lentamente
en horrendo desperdicio.
Los niños juegan aquí
esperan y dominan aquí,
fatigantes para su desmayo,
verano arqueado
y lánguida junto al arco.
Se sienta Esther
arreglada como una reina
puerto en la tormenta,
tocando campanas de incendio,
en sus cajones escribiendo con gis,
la negra calle con locas mentiras.
-Jim Morrison

El deseo de la nada
Triste espíritu mío, otro tiempo malgastado.
La esperanza que entonces espoleo tu ardor,
¡Ya cabalgar no quiere! te tiendes sin pudor,
como caballo viejo que en todo ha tropezado.
¡Resígnate alma mia, dame un sueño pesado!
Para ti ya no importa antiguo luchador,
ni el amor ni el combate ¡Fuiste derrotado!
Adiós cantos de cobre, y pifano encantado,
placeres huyen del alma sin calor,
primavera que ha perdido su color.
Y el tiempo me devora poco a poco la vida,
como nieve inmensa a un cuerpo embravecido,
desde lo alto contemplo un mundo extendido
sin hallar para mi lugar ni guarida,
Avalancha, ¡Arrástrame en tu caída!
-Charles Baudelaire

A…
No me aflige que mi cuota de mundo
tenga poco de terrenal en ella,
ni que años de amor en un segundo de rencor,
se esfumen sin dejar huella.
No lamento que los desvalidos
sean querida, más dichosos que yo,
pero si que sufras por mi destino,
siendo pasajero como soy.
-Edgar Allan Poe
Perdona
Amor,
Perdona que al hacer el amor
piense en mil muertos.
Perdona a la noche
que me convierte en bestia.
Perdona que mi piel sea tan fría,
como la memoria de una serpiente.
Perdona las ramas de mis brazos y piernas,
y las alimañas que pululan en sus hojas.
Perdona las obscenas carcajadas
de mi intestino grueso,
y el disimulado sarcasmo de mi páncreas.
Perdona la desolación
de mis cantos funerarios,
y de mi ombligo enfermo de pasión.
Perdona mi mirada turbia,
de perro no domesticado.
Perdona el fondo de los océanos,
el más impoluto de los sepulcros
que preserva las estrellas caídas,
para siempre.
Y perdónalos a ellos,
porque no saben que te amo.
--Francisco Jaymes

La celebración del lagarto
Leones en la calle y vagabundos,
perros rabiosos en celo, una bestia enjaulada,
en el corazón de una ciudad.
El cuerpo de su madre pudriéndose
en el suelo del verano,
el huyo de la ciudad.
Fue hacia el sur y cruzo la frontera,
dejo el caos y el desorden allá atrás
por encima de su hombro.
Una mañana se despertó
en un hotel abandonado,
con una extraña criatura gimiendo junto a el,
el sudor rezumaba de su piel brillosa.
¿Están todos dentro?
La ceremonia esta a punto de iniciar.
-Jim Morrison
Proverbios del infierno
En el tiempo de siembra aprende,
en el tiempo de cosecha enseña,
en invierno goza.
Conduce tu carro y tu arado
sobre los huesos de los muertos.
El camino de los excesos
te lleva al palacio de la sabiduría.
Aquel que desea pero no obra,
engendra peste.
El necio no ve el mismo árbol
que ve el sabio.
Jamás se convertirá en estrella
aquel cuyo rostro no irradie luz.
La eternidad está enamorada de las obras del tiempo.
La abeja laboriosa no tiene tiempo para la tristeza.
El reloj cuenta las horas de la necesidad,
pero ningún reloj puede contar las horas
de la sabiduría.
Usa numero, pesa y medida
en un año de escasez.
Ningún pájaro se eleva demasiado alto
si vuela con sus propias alas.
El acto mas sublime consiste
en colocar otro delante de ti,
Si el necio persistiera en su necedad
se volvería sabio.
Villanía, mascara de la angustia.
Pudor, mascara del orgullo.
El orgullo del pavo real es la gloria de Dios.
Lubricidad del chivo, generosidad de Dios.
La cólera del león es la sabiduría de Dios.
La desnudez de la mujer es la obra de Dios.
Exceso de pena ríe.
Exceso de alegría Llora.
El rugido de los leones,
el aullido de los lobos,
la cólera del mar tempestuoso,
y la espada destructora,
son porciones de eternidad demasiado grandes
para el ojo del hombre.
La alegría fecunda, el dolor da a luz.
Evidencia de hoy, imaginación de ayer.
Un pensamiento llena de inmensidad.
Esta presto a decir siempre tu opinión
y el ruin te evitara.
Lo que creemos es una imagen de la verdad.
Nunca perdió más tiempo el águila
que cuando escucho las lecciones del cuervo.
Piensa por la mañana, obra al medio día,
come por la tarde, y duerme por la noche.
Aquel que ha permitido que abuses de el
te conoce.
Los tigres de la cólera son más sabios
que los caballos del saber.
Del agua estancada espera veneno.
Nunca sabrás lo que es suficiente,
a condición de que sepas lo que es
más que suficiente.
Los ojos de fuego, la nariz de aire,
la boca de agua, la barba de tierra.
El que agradece lo que recibe
da a luz una abundante cosecha.
Si otros no hubieran sido necios,
nosotros lo seriamos.
El alma llena de dulce placer
no puede ser manchada
En un águila miras una porción de genio,
¡Alza la cabeza!
Crear una sola flor es trabajo de siglos.
¡Bastante!
o más aún
¡Demasiado!
-William Blake
